Querido Murphy !dejame En Paz! Eva M Soler ... Access

La mañana de Eva comenzó con el sonido seco de un cristal rompiéndose. No era un buen presagio. Al parecer, la gravedad había decidido ensañarse con su taza favorita justo el día de la entrevista más importante de su carrera.

Primero fue el ascensor bloqueado. Luego, el autobús que decidió pasar tres minutos antes de lo previsto, dejándola envuelta en una nube de humo diésel. Y finalmente, la lluvia. Una lluvia repentina, torrencial y personalizada que parecía seguirla solo a ella mientras buscaba un taxi inexistente.

—¿En serio, Murphy? ¿Hoy? —susurró Eva, mirando los restos de cerámica en el suelo. Querido Murphy !Dejame En Paz! Eva M Soler ...

—Querido Murphy —dijo en voz alta, ignorando las miradas de los transeúntes—, ¡déjame en paz de una vez! Ya has tenido tu diversión. Déjame esto a mí.

¿Te gustaría que de la historia o que exploremos algún desastre específico más para Eva? La mañana de Eva comenzó con el sonido

Aquí tienes una historia inspirada en el concepto de lidiar con el persistente "Murphy" en la vida cotidiana. Querido Murphy: ¡Déjame en paz!

—Sé lo que parece —dijo ella, sentándose con una confianza que no sabía que tenía—. Pero si soy capaz de llegar a esta oficina a tiempo después de que el universo entero intentara detenerme, imagine lo que puedo hacer por su empresa cuando las cosas se pongan difíciles. Primero fue el ascensor bloqueado

Eva conocía bien al "Sr. Murphy". No era un fantasma, sino esa ley invisible que dictaba que si algo podía salir mal, saldría mal, y preferiblemente en el momento más inoportuno. Se vistió con su mejor traje blanco, esquivando el café con la agilidad de un ninja, y salió de casa con diez minutos de antelación. El universo, sin embargo, tenía otros planes.